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consejos básicos de fertilización de plantas

Los principales elementos contenidos en los abonos son: nitrógeno(N), fósforo (P), y potasio (K).
Los otros elementos necesarios para las plantas son: calcio (Ca), magnesio (Mg), azufre (S), hierro (Fe), magnesio (Mg), manganeso (Mn), zinc (Zn), cobre (Cu), boro (B) y molibdeno (Mo).
Cuando se requieran efectos rápidos será necesario utilizar abonos químicos.
Cuando se desee una asimilación lenta o progresiva, es preferible utilizar abonos de origen orgánico (estiércol, mantillo, turba, etc.).
Abono orgánico
Los abonos orgánicos, entre otros beneficios, mejoran la estructura (porosidad) del suelo y su capacidad de retención de agua.
Hay abonos orgánicos de calidad y otros malos que llevan semillas de malezas, hongos, larvas de plagas o metales pesados.
El abono orgánico y el inorgánico (mineral) se complementan.
Si vamos a comenzar un cultivo, los abonos deben aplicarse un mes antes de la siembra.
Es preferible abonar de menos que de más, sobre todo en macetas, por el riesgo de salinizarla.
Es mejor abonar en pequeñas dosis y múltiples ocasiones.
Una aplicación tardía puede provocar un crecimiento débil y que la planta se vea seriamente perjudicada ante la aparición de las primeras heladas.
No abonar en invierno.
Un exceso de nitrógeno causa un crecimiento exagerado y se lava rápidamente pasando a las aguas subterráneas (perdemos dinero y contaminamos).
Al final del invierno esparcir una capa de estiércol de calidad sobre el suelo, especialmente en los pies de las plantas. Cavar luego a poca profundidad.
Durante la temporada de actividad de la planta se puede considerar un abono de liberación controlada, cuyo efecto dura 4-6 meses.
Puede afinarse más empleando un abono con preponderancia de nitrógeno al principio de la temporada cambiando luego a uno en el que predomine el potasio enfocado a la floración.
Pensar en añadir otros microelementos, como el hierro en forma de quelato de hierro, y de correctores, como por ejemplo sulfato de hierro aplicados al suelo para bajar el pH o ácido cítrico disuelto en el agua de riego, para neutralizar la cal del agua y también bajar un poco el pH de los substratos de los contenedores.
Fertilizantes líquidos
Los fertilizantes líquidos son muy apropiados para las macetas.
Los abonos líquidos se mezclan con el agua de riego. Generalmente se administra cada dos semanas durante los meses de mayor actividad de las plantas, que normalmente abarcan desde primavera a principios de otoño.
Hay que diferenciar abonos líquidos para "plantas de hoja" de aquellos otros que lo son para "plantas de flor".
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