Largas jornadas de trabajo, la computadora en casa siempre encendida, más de dos teléfonos celulares que suenan y en los que se puede bajar el correo electrónico, la agenda a mano para programar nuevas citas… ¿se te hace familiar? A simple vista parece ser otro caso más de alguien con sobrecarga de trabajo, nada que no sea comprensible en un mundo donde hay demasiadas responsabilidades, cuentas por pagar y metas pendientes de alcanzar.
Es tan común que se le conoce como la “adicción respetable”, dice la psicóloga Lucrecia Castro de Polasek. Nadie cuestiona a quien trabaja duro, aunque para ello abandone a su familia, después de todo, si lo hace es para darles el nivel de vida que se merecen, agrega esta psicóloga con más de 25 años de experiencia en terapia de pareja y terapia familiar.
Sin embargo, ojo, porque eso no es todo. Detrás de esa aparente imagen “by the book” que reflejan, de ese modelo de “happy family” que lo tiene todo, puede esconderse alguien que está evadiendo la intimidad familiar, que no tiene el hábito de convivir dentro de una familia funcional.
Las cosas pueden seguir así para siempre, salvo que surja una crisis. Por lo general, son los hijos, los miembros más vulnerables de la familia, los que manifiestan por medio de adicciones a las drogas, a la pornografía por internet y al alcohol, así como deficiente rendimiento escolar, etc., que hay un problema bajo la superficie. Entonces, el teatro montado se cae, dice Castro, quien es miembro de Instituto de Psicología Aplicada (IPSA) en Guatemala.
Cuando no hay hijos, esa rutina de las horas extras, del trabajo como permanente excusa para no estar en casa, o los fines de semana con los amigos, tarde o temprano hará mella. Alguno de los dos sentirá que hay un vacío existencial que no llena por muchos perfumes, zapatos o relojes que se compre. Esa sensación de disgusto los llevará a dejar de evadir el tema y enfrentarlo, dice Castro.
Buscando ayuda
Hay quienes ignorarán el problema, otros, por el contrario, buscarán ayuda, léase terapia, grupos de apoyo, nuevas corrientes religiosas, seminarios, etc. Cualquiera que sea la opción, si les da herramientas para manejar el problema es buena, explica Castro. Sin embargo, la eficacia de esa ayuda dependerá de cuánto estén las familias dispuestas a involucrarse como equipo en la búsqueda de soluciones.
Y eso es otro tema. Según esta profesional, la aparente adicción al trabajo de alguno de los padres o de los dos, no es una fortuita. Tiene sus orígenes, como muchos otros males, en hogares disfuncionales donde la comunicación, la intimidad familiar no era algo que se acostumbrara. No es de extrañar entonces, que repitan el esquema en su propio hogar, explica Castro.
La buena noticia es que si ese alguien, que hasta hacía poco pasaba el 85% de su tiempo fuera del hogar, reconoce que hay un conflicto por resolver, ya sea gracias a sus hijos o por una revelación personal, puede decidir ponerle punto final. Ese será el inicio de un proceso que requerirá tiempo, esfuerzo y compromiso. Porque esto no es algo que solucione una pastilla milagrosa, es, como cualquier otra adicción, una enfermedad familiar, como lo sería el alcoholismo, y por lo tanto, requiere de un abordaje serio e integral, dice Castro.
Y también como el alcoholismo, habrán recaídas, momentos en los que se regrese a los viejos hábitos, temor a cambiar el sistema de vida que había funcionado hasta ese momento, etc. Por ello es que Castro habla de un trabajo de equipo: todos tendrán que poner de su parte para trabajar por un estilo de vida que privilegie el amor y la comprensión.
Un trabajo que requiere valor, porque la búsqueda de soluciones, a pesar del miedo que puede provocar descubrir que algo no estaba funcionando bien, es cosa de valientes. Al final, sentirán que valió la pena, dice Castro.
Lucrecia Castro de Polasek es psicóloga clínica por la Universidad de San Carlos de Guatemala. Tiene más de 25 años de experiencia en terapia de pareja y terapia familiar. Actualmente ejerce la práctica privada en el Instituto de Psicología Aplicada (IPSA), del que es miembro fundador.